domingo 5 de abril de 2009

Análisis. Dragon Quest V: La Prometida Celestial

Pocos meses después del lanzamiento de la excelente cuarta parte de Dragon Quest, Square Enix nos traía su quinta, y más aclamada ( y con razón), entrega, y de nuevo ha vuelto a hacer los deberes, trayéndola traducida al castellano, con una localización nuevamente a la altura de las circunstancias, y esto parece asegurar que el futuro sexto capítulo, y supongo que el noveno también, llegarán traducidos. La Prometida Celestial es un quinto capítulo que da un salto en lo que a calidad se refiere respecto a sus predecesoras, en todos los apartados, en el argumental, y en el jugable sobre todo, en el segundo he descubierto de dónde ha bebido la saga Pokemon, y es que fue en este capítulo donde se introdujo la posibilidad de reclutar monstruos, y de la misma manera entrenarlos y poder tenerlos en nuestro equipo para luchar, pilar principal de la saga de Nintendo. Sin dudas, por méritos propios ya es uno de los grandes lanzamientos de este año, y pese a los años que tiene, puede seguir considerándose todo un referente en el género, aun siendo demasiado clásico en ciertos aspectos. Y ahora, al análisis.

HISTORIA

El juego nos traslada a un palacio, un rey está esperando impaciente el nacimiento de su niño, y tras un rato se produce el acontecimiento, pero poco después su esposa no parece encontrarse muy bien. Años después nos encontramos en un barco, el pequeño ha crecido, y se despierta tras haber soñado lo anterior, y su padre le dice que eso ha sido, sólo un sueño...En nuestra aventura acompañamos a nuestro padre, que está buscando algo, pero sin saber exactamente el qué.

Y tras este breve prólogo va a dar comienzo una apasionante historia de aventuras, con el siempre mágico estilo que tiene la saga Dragon Quest, y que en este capítulo madura respecto al anterior. En el Capítulo de los Elegidos la estructura narrativa ya era particular, por dividir la historia en cinco capítulos, estando los cuatro primeros dedicados a cada uno de los futuros compañeros de fatigas del heroe, y el viaje que les llevará a unirse a éste, siendo el último capítulo el dedicado a la epopeya del heroe hasta su enfrentamiento al Señor del Inframundo. En la Prometida Celestial la saga va un paso más allá en lo que a narración se refiere, y rompiendo con el ya excelente planteamiento del anterior propone una estructura aun más apasionante. En esta ocasión no hay capítulos específicos, y es que esta vez la historia abarca la vida del heroe a través de varias etapas de su vida, empezando por la niñez, pasando por su adolescencia, para llegar a la madurez, donde incluso viviremos su boda, y donde nosotros decidiremos quien es la afortunada, sin faltar el nacimiento de nuestros propios hijos.

Pese a tratarse de una historia independiente, nuevamente este capítulo tiene en común con el cuarto y futuro sexto el reino de Zenithia, aunque eso sí, en cada uno los lazos que unen a nuestro grupo protagonista, y las circunstancias en que aparece dicho reino son diferentes. También por otra parte tiene en común con el anterior capítulo, y supongo que también lo tendrá con el sexto, el mundo del Inframundo, que volverá a ser el mundo que amenaza al humano.

Por otra parte, me ha gustado mucho de esta historia es que el infortunio del heroe no se limita simplemente a que al principio de la historia su aldea sea atacada o acontecimientos similares por parte del villano de turno, sino que aquí en esta ocasión las cosas van más allá, y en varios momentos de la aventura el villano de turno lleva a vivir al heroe situaciones realmente dramáticas, y no sólo él, sino también otros personajes puntualmente también comparten dichas penurias, algo que no suele verse en el género. Tengo que decir que en esta ocasión el villano, si bien en general dista de Psaro en cuanto a presencia, sin embargo, la cantidad de "putadas" que le juega al protagonista son mayores, y desde luego, las ganas que uno puede tener de cargárselo y torturarlo al final de juego son mayores que en el anterior capítulo.

Destacar también el gran elenco de personajes que llegaremos a conocer a lo largo de la aventura, y con muchos de ellos es posible "encariñarse" más que en el anterior capítulo, porque a diferencia de aquel, Square Enix esta vez no ha eliminado la posibilidad de las conversaciones entre el grupo. La evolución de los personajes a lo largo de la historia es algo mejor al desarrollarse en varias etapas de la vida, con lo que se irá viendo que ha sido de algunos a medida que pasan los años entre una etapa y otra.

Y por último comentar una pequeña novedad argumental de esta versión de Nintendo DS, que ya se dejó caer en su trailer, la posibilidad de elegir otra esposa entre las ya disponibles en la versión original, y es la que véis aquí arriba, que aunque no la he elegido en esta primera partida, en la segunda va a ser claramente mi próxima elección, por el juego que puede dar xD.

En fin, una maravillosa, mágica, cruda y apasionante historia a lo largo de más de 20 años de nuestro protagonista.

GRÁFICOS

Este quinto capítulo nuevamente repite el mismo estilo gráfico del cuarto, siendo prácticamente igual, un juego que en general es en 2D, aunque con algo de 3D, como la posibilidad de girar la cámara 360 grados, que permite tener una mayor panorámica de los diferentes lugares, y que ayuda enormemente en la exploración. Pese a ser prácticamente idéntico, esto no quiere decir que no haya mejoría, pues luce más bonito que el anterior con algunos efectos gráficos en algunos momentos, así como en las animaciones de los monstruos, y algunas magias. En este sentido, esta escasa evolución gráfica no me parece reprochable, pues no está nada mal que esta trilogía de Zenithia mantenga un aspecto gráfico homogéneo en los tres capítulos, que le da una identidad a todo el conjunto. Desde luego, a nivel de paisajes, el juego cuenta con unos cuantos reamente preciosos, como este de abajo, que a doble pantalla queda genial, o en un determinado momento el palacio de Zenithia en cierta circunstancia, entre otros, y en este aspecto, Yuji Horii nunca decepciona.

Nuevamente el diseño de los personajes corre a cargo del inconfundible Toriyama, que se ha encargado de todos los capítulos de la serie, el cercano noveno incluido. Fruto del conservadurismo de la saga como seña de identidad muchos de los monstruos que veremos ya se han visto en capítulos anteriores, con lo que el factor sorpresa se reduce un poco, y en cuanto al elenco de protagonistas y de secundarios es inevitable pensar en creaciones anteriores de Toriyama a la hora de encontrar grandes parecidos, pero esto no quita que igualmente los diseños de Toriyama siguen luciendo muy bien, y forma parte de la identidad de esta saga.

Poco más que decir en este apartado, muy preciosista en general, y lo que ocurre cuando se mantiene un estilo, si en el cuarto este apartado ha convencido o no, en este será más de lo mismo, y viceversa. A mí particularme me ha encantado en ambos.

JUGABILIDAD

Como saga muy conservadora que es Dragon Quest, el desarrollo jugable vuelve a ser el mismo que en el anterior capítulo, donde habrá que recorrer un vasto mundo, sus aldeas y ciudades, hablando con sus habitantes, y cuando toque, las mazmorras, más o menos largas, de turno, conforme avanza la aventura, y sobre todo lo que no va a faltar, luchar, y muchísimo, para ir subiendo de niveles, y poder adquirir más y mejor equipamiento, así como otra clase de objetos. En esta ocasión el camino a seguir llega a estar más claro que en el anterior capítulo, donde por momentos uno podía encontrarse perdido y no tener idea alguna de cómo avanzar, teniendo que ir a diferentes lugares para ver por dónde continuar, cosa que en esta entrega no llega a pasar en ningún momento, o al menos a mí no me ha pasado, creo que sólo hay un punto que puede dar algo de complicación.

Los pueblos, una vez más, contarán de nuevo con sus tiendas de armas, armaduras y de objetos, así como las tabernas y posadas, estos últimos son a veces puntos interesantes donde obtener información, así como también a sus habitantes, y según los lugares, sus palacios. Por supuesto no pueden faltar en un Dragon Quest los casinos, que esta vez se encontrarán en dos pueblos, y donde se puede jugar a varios minijuegos, desde las clásicas tragaperras (de 3 tipos, y de menor a mayores ganancias), a apuestas en peleas de monstruos, carreras de limos, etc, y donde se podrán ganar fichas que posteriormente pueden canjearse por premios bastante suculentos. Como novedad de este capítulo en lo que minijuegos se refiere, a los casinos hay que sumar los tableros T y T, donde habrá que recorrer tableros de menor a mayor tamaño, con la finalidad de llegar al final y ganar el premio gordo, aunque cada vez será más difícil. A lo largo de dichos tableros se puede ir ganando dinero, minimedallas (de las que hablo más adelante), alguna que otra arma o armadura, etc, pero a su vez también se puede perder dinero, enfrentarse a monstruos, caer en trampas de vuelta al principio, o que se acabe el juego directamente, casillas de avanzar o ir hacia atrás, teletransportadores, ganar o perder tiradas...en fin, un minijuego muy divertido donde la suerte juega un importante papel. Para participar en este juego toca encontrar los boletos T y T correspondientes. Yo ahora mismo he superado todos menos el último, que es realmente jodidísmo. En un pueblo determinado también está el minijuego de la tómbola, donde según el color de la bola que salga se gana o se pierde. Toda esta serie de minijuegos está genial cuando se quiere desconectar un poco de la historia principal y de tanto combate para subir de nivel, y la verdad es que se puede perder un montón de tiempo en ellos, palabra xD.

En cuanto a las minimedallas que he mencionado antes, vuelven a estar presentes, como en el cuarto episodio. A lo largo del juego pueden encontrarse en cualquier lugar, ya sean pueblos o mazmorras, y que se pueden ir cambiando posteriormente por valiosos objetos, yendo al reino del Rey Dominico. En esta ocasión antes de llegar al final su obtención es más limitada que en su predecesor, y al canjearlas las perderemos, al contrario que el anterior, con lo que tocará elegir sabiamente qué escoger y el cuándo, al menos hasta el último tablero T y T. Ni que decir que los objetos que más medallas exigen son los mejores, y alguno de ellos no es posible de encontrar hasta el final prácticamente.

Saliendo ya de los pueblos, toca hablar del mapeado por el que nos moveremos. A lo largo del juego habrá varias formas, la principal durante gran parte de la aventura será a pata, pero conforme progresemos estarán a nuestra disposición un barco, o una alfombra mágica (sí, como lo habéis leído ^^), y otra forma que sí que no voy a nombrar por no mencionarse en el manual. Por supuesto cada medio de transporte tendrá sus limitaciones según los terrenos por los que nos movemos, el barco por ejemplo no puede atravesar ciertos conjuntos de rocas por ejemplo, o la alfombra no se puede extender en bosques, etc.

Y hablar del mapamundi es hablar también de los combates y su sistema, el tema de la discordia en esta saga, pues no son pocos los usuarios que no soportan los Dragon Quest por culpa de esto. Esta saga cuenta con un sistema de combate por turnos que actualmente puede resultar arcaico, pues en los combates sólo se muestran los enemigos y los comandos de acción, que se limitan a atacar, magia, defender, huir, objetos y carromato, y además como ya pasara en el anterio capítulo, son poco dinámicos, pues nos podemos pasar todo el tiempo que queramos para pensar las acciones correspondientes, y después todo se limita a observar los resultados, y en base a ellos, reaccionar en el siguiente turno (crítica de arcaico también se llevó en su momento el Final Fantasy III, por ser muy parecido en este sentido). A eso hay que sumar que los combates son aleatorios, y cada escasos pasos tocará batallar, algo que puede poner de los nervios en algún momento/s, y si esto no fuera poco, en esta saga, para subir de nivel, hay que luchar mucho, muchísimo, más que en otras como Final Fantasy, y es algo que en este quinto capítulo no cambia, por lo que aquellos que no pudieron con el IV en este sentido, abstenerse con este.

Una cuestión a destacar siguiendo con este tema, es que esta quinta entrega es más exigente que la predecesora, no serán pocas precisamente las veces que los combates comunes/intranscendentales para la historia nos pongan a base de bien en apuros, aun cuando tengamos buen nivel y equipamiento, por no decir de algunos de los enemigos finales, estando a veces la curva de dificultad algo desequilibrada, pero bueno, yo después de Final Fantasy IV ya estoy curado de espanto xD. Esto como siempre es un handicap según se mire, uno que busque un RPG retante aquí tiene un muy buen título, quien no guste de una dificultad demasiado alta este juego se puede hacer bastante tedioso, por lo que pueda tocar de subir de nivel y comprar siempre el mejor equipamiento, con todo el tiempo que eso requiere.

En este quinto capítulo hay una novedad bien destacable que he comentado por encima en la introducción, y es la posibilidad de reclutar monstruos. Tras la finalización de los combates, y dependiendo de nuestro nivel respecto al monstruo de turno, es posible que éste nos solicite unirnos, con lo que podremos contar con él y otros que reclutemos a la hora de luchar, y para ello también es requisito imprescindible disponer del carromato. Como si se trataran de compañeros humanos, los monstruos también habrá que entrenarlos y equiparlos, y por eso siempre hay que apostar por los que intuyamos que tienen gran potencial. Llegado el momento habrá un personaje que dispondrá de un almacén para monstruos cuando el carromato no dé para más. Por último, no todos los monstruos son reclutables, y algunos serán más fáciles de reclutar que otros. Y esto no es opcional, en algunos momentos de la historia estaremos sólos en el mundo, y sin monstruos será imposible avanzar, aunque no hay que verlo como un inconveniente, sino como un detalle que enriquece enormemente la experiencia del juego.

Al margen de la dificultad y lo mucho que habrá que combatir, queriendo o no, el juego de por sí cuenta con una extensa historia, que llevará mínimo sus 35-40 horas, y mucho más, si uno se entretiene con otras cosas, con lo que en este sentido es un juego que se amortiza muy bien.

Para acabar este apartado, decir que para variar Square Enix pasa olímpicamente de utilizar el stylus, aunque la doble pantalla está muy bien aprovechada, aunque claro, si ya puede ser dificultosa esta cuestión con juegos creados recientemente, pues con juegos que ya tienen más de 10 años pues aún más, y personalmente casi mejor que hacer experimentos.

En fin, un apartado jugable idéntico a su predecesor, salvo en el reclutamiento de monstruos, y como siempre pasa con esta saga, o se ama, o se odia, a mí personalmente ya me encandilólo suyo en el cuarto capítulo, en este aún más ^^.

MÚSICA

El compositor de la serie, Koichi Sugiyama, vuelve a recomponer la banda sonora original para adaptarla a las capacidades sonoras de la consola, con otra muy buena composición, fiel al estilo de la serie lógicamente, donde no puede faltar el ya clásico tema que suena en los créditos. Una composición, que también en general me ha gustado más que la de su predecesora, como por ejemplo el tema que suena en combate, aunque al eliminarse la estructura en capítulos de la historia, ya no cuenta con la variedad de temas del mapamundi con qe contaba el cuarto capítulo por ejemplo.

CONCLUSIÓN

Una obra maestra más que añadir al catálogo de Nintendo DS, es la primera vez, como ya pasara con el Dragon Quest IV, que los europeos podemos disfrutar de él, y no me extraña que sea el Dragon Quest mejor valorado, pues argumentalmente ya es enorme. Lógicamente a todos aquell@s que el cuarto capítulo les pareciera un juego tedioso insufrible, la opinión muy poco más puede mejorar con éste, pues como ya he dicho, en el terreno jugable la evolución es prácticamente nula. Para quienes hayan disfutado del anterior, este será una experiencia superior, que ya es decir ^^.

Trailer:



PD: aprovecho para dar dos malas noticias relacionadas con esta saga: primera, Dragon Quest IX, que estaba previsto para marzo en Japón, se retrasa a julio ¬¬, con suerte podría llegar en navidades a Europa, y el remake de la sexta parte, Realms of Reverie, parece que ha sido víctima colateral de lo anterior, pues todavía no ha salido ni una sola imagen, trailer, ni fecha aproximada de salida, ya podemos esperarlo para 2010 ¬¬.

PD2: en breve haré el análisis de Suikoden Tierkreis, que ya estoy en su tramo final, por desgracia todo se acaba (snif). Antes de este análisis voy a dedicarle un post a Nintendo donde le le aplaudiré y le daré hostias a partes iguales xD.